fidel cecilio alvarez herrea

sábado, 4 de febrero de 2012

SANGRE CON TOMATE

INGREDIENTES:

400 gr. de sangre cocida.
2 dientes de ajos.
2 cebollas.
2 pimientos verde.
1/2 tomates maduros.
250 gr. de tomate triturado.
Aceite de oliva.
Hoja de laurel.
Sal.


ELABORACIÓN:

Cortamos la sangre a cubos y sazonamos, calentamos aceite en la olla y rehogamos un poco, retiramos y reservamos . Cortamos las cebolla y pimiento a trocitos regulares y rehogamos con el ajo en el mismo aceite una vez listo añadimos los tomates pelados y picados y el tomate triturado, hoja de laurel y dejamos hacer la salsa. Una vez echa la probamos y si esta acida le añadimos una cucharadita de azúcar para quitar el acidez del tomate, añadimos la sangre a la salsa  y dejamos unos minutos al fuego y lista para comer.

Carne 27 de Febrero de 2007



FLAMENQUINES DE ESPINACAS

INGREDIENTES400 gr. de lomo de cerdo.
150 gr. de espinacas cocidas.
50 gr. de piñones.
50 gr. de pasas corintias.
100 gr. de queso fundir.
75 ml. de nata.
Pan rallado.
Aceite para freír.
Harina.
3 Huevos.
Sal.


ELABORACIÓN:


 Cortamos el lomo en filetes fino en forma de libro o aplastamos bien y sazonamos. En una sartén añadimos un poco de mantequilla y doramos los piñones, añadimos las espinacas cocidas y picadas y rehogamos , le ponemos sal, pimienta, nuez moscada, le añadimos las pasas y la nata y lo dejamos todo reducir hasta que este espesa las espinacas, dejamos enfriar, le ponemos a cada filete dos lonchas de queso y encima las espinacas y enrollamos en forma de cilindro le pondremos unos palillos de diente para sujetarlo y enharinamos, pasamos por huevo y pan rallado . Lo freímos en aceite caliente y cuando este dorado por ambas caras lo sacamos y lo acompañamos con unas patatas fritas.
Carne 06 Marzo de 2007

SANGRE REVUELTA CON HUEVO

INGREDIENTES
500 gr. de sangre o pollo o cerdo.
3 dientes de ajos.
2 cebollas frescas.
2 pimientos verdes.
6 huevos.
Aceite de oliva.
Perejil picado
Sal.


ION:
 Cortamos la sangre a cubos y sazonamos, en una sartén, le ponemos un chorro de aceite de oliva virgen y doramos los ajos cortados en la minas y la cebolleta y el pimiento en trozos una vez rehogado le añadimos la sangre y rehogamos de nuevo con lo anterior, en el momento de servir le añadimos los huevos enteros y vamos mezclando hasta que se nos cuaje y servimos en el instante esta muy rica.
Carne 27 de Febrero de 2007

 
ELABORAC

PICANTON BRASEADO AL HORNO CON UVA

INGREDIENTES4 picantón.
Una zanahoria.
Una cebolla.
Cabeza de ajo.
Rama de apio.
Chorro de aceite de oliva.
Nuez de mantequilla.
400 gr. de bacón ahumado.
Sal y pimienta.
Uvas fresca o bien en conserva.



ELABORACION:

 
Sal pimentamos los picantón y le atamos las pata para que guarde su forma, las envolvemos en bacón y añadimos un chorro de aceite de oliva y una nuez de mantequilla. Y doramos todo al horno a 200º C. Una vez casi echo añadimos las verduras cortadas en trozos pequeños y rehogamos todos en el horno añadimos el vino blanco y desglasamos la bandeja con el, sacamos el picantón una vez echa, y dejamos en la placa hasta que la verdura este echa añadimos agua o caldo si es necesario y pasamos todo ese jugo por el chino y lo ligamos con maicena. La uvas doramos con mantequilla en una sartén y se las pondremos de guarnición con unos champiñones al ajillo.

El picantón es un pollo de unos 300 gr. a 400gr. muy apropiado para brasearlo en el horno o bien para la barbacoa muy tierno y jugoso.
Carne 20 de Febrero de 2007

domingo, 25 de septiembre de 2011

Lomo de venado con castañas y boniatos caramelizados

INGREDIENTES

700 gr. de lomo de venado.
1/2 kg. de castañas.
2 boniatos.
125 gr.  de azúcar.
1/2 litro de vino tinto.
2 cebollas.
1 zanahoria.
1 puerro.
5 dientes de ajos.
3 clavos de olor.
8 granos de pimienta.
Hoja de laurel.
Un vaso de aceite de oliva.
Copa de brandy.
Rama de tomillo.
Sal

Asadura de venado en manteca colora

INGREDIENTES


Un hígado de venado.
1 kg. de pella de cerdo o manteca blanca.
1 cabeza de ajos.
Un vaso de vinagre.
Un pimiento seco.
Cucharadita de cominos enteros.
Cucharaditas de pimienta en grano.
Hoja de laurel.
Pimentón dulce "de la Vera"
Cucharadita de orégano.

ELABORACION:
 
Troceamos el hígado a trozos medianos, pondremos el pimiento en remojo durante 20 minutos, luego en el mortero majamos los dientes de ajos con la cáscara, las pimienta, los cominos y el pimiento seco se añadimos un poco de sal para facilitar su majado. Todo esto lo mezclamos con el hígado que lo sazonamos y le añadimos el vinagre y orégano, hoja de laurel y los tendremos durante una hora macerando todos los ingredientes. Mientras tanto pondremos la pella en una salten y la derretiremos para sacarle toda la manteca que iremos reservando para el final. Pasado este tiempo ponemos la asadura en una olla  y doramos dos dientes de ajos con aceite de oliva. Y lo tendremos al fuego hasta que este tierna si es necesario le añadiremos un poco de agua para cocer. Una vez lista que se le allá evaporado todo el líquido le añadimos dos cucharadas de pimentón de la Vera y seguidamente la manteca ya derretida, la pondremos en una orza o fuente de barro y dejar enfriar y a degustar.

La berrea del ciervo

Los berridos pronto son sustituidos por el ruido, más violento, del entrechocar  de las astas. Pero, las peleas son incruentas. Las cuernas golpean y se enredan entre sí, sin llegar a herirse ningún contrario. Tan sólo se limitan a mostrar su fuerza al contrincante, aunque, en ocasiones, acaban exhaustos y, algunas veces, las menos, se quedan enganchados y mueren por no poder separarse.

Entre mediados y últimos de septiembre, los ciervos machos adultos se encuentran en su máximo esplendor. Lucen sus cuernas altivos y orgullosos, a sabiendas de que las hembras se hallan preparadas para concebir. Los machos no sólo braman y pelean en los claveros; también escarban y orinan sobre la tierra, formando un barrillo en el que se revuelcan para delimitar su territorio.

Tras varios días de luchas agotadoras, los machos ganadores cubren a las hembras de sus harenes. Después de ocho meses de gestación, darán a luz, en el mes de mayo, a una sóla cría (raramente, dos) denominada jabato o cervatillo, quién, nada más nacer, se pondrá en pie con ciertas dificultades y comenzará a mamar. Los cervatillos son miméticos y adoptan diversas posturas con el objeto de pasar desapercibidos durante toda su época infantil. Mamará durante unos cuatro meses y permanecerá junto a la hembra hasta el siguiente parto.

Curiosamente, las cuernas, protagonistas de las luchas de la berrea, es una característica propia de los cérvidos actuales, pues sus antepasados más remotos carecían de la misma. No fue hasta el Plioceno cuando aparecieron las cornamentas complejas y ramificadas que conocemos en la actualidad. La consecución de estas astas es un extraño caso evolutivo, ya que los ciervos la pierden y renuevan anualmente, lo que supone un tremendo esfuerzo metabólico. Por qué una vez alcanzada esta magnífica cuerna, el animal no la mantiene a lo largo de su vida sin mudar es un enigma aún sin resolver y, desde el punto de vista energético, constituye un claro despilfarro, cosa poco habitual en el reino animal.

De este modo, a últimos de marzo, el ciervo sufre la pérdida de las astas o desmogue. Pocos días después, comienza a crecer la nueva cuerna, lo que supone un esfuerzo para el ciervo que, durante los cuatro o cinco meses de formación, tiene que asimilar varios kilos de sales cálcicas y fosfóricas. Las cuernas crecen recubiertas de una piel muy vascularizada y sedosa denominada terciopelo o borra.

En el mes de julio, la cuerna alcanza su tamaño máximo y el alto nivel de testosterona en la sangre hace que el terciopelo se quede sin irrigación sanguínea y, por tanto, muera. Para ayudar su caída, el animal se frota contra los árboles en lo que se conoce como escoda. Liberada de su recubrimiento sedoso, el asta presenta un color blanco al principio, para luego amarronarse. Las cuernas no son su único carácter identificativo, pues suelen marcar sus territorios con glándulas odoríferas, que poseen en los lagrimales del ojo, y con orín, durante el celo.

El rey del bosque
El ciervo es un gran herbívoro que presenta un pelaje uniforme de color pardorrojizo, durante los meses de primavera, y que vira a gris, durante los meses de invierno. La magnífica estampa de este cérvido se fundamenta en unas patas largas y fuertes y un cuerpo estrecho unido a un gran y robusto cuello que, al erguirse, le proporciona un aspecto muy estilizado, terminando en una cabeza fina rematada por dos pabellones auriculares de gran tamaño, lo que le confiere una agudeza auditiva excepcional.

En verano y en otoño, los machos presentan una gran cuerna muy ramificada. mientras que la hembra no dispone de astas. Por último, en la región anal, se aprecia una mancha blanquecina, visible sobre todo cuando el animal levanta la cola, que es de un tamaño relativamente pequeño en relación al volumen del animal.

Considerado por muchos como el rey del bosque, habita, fundamentalmente, en bosques caducifolios, mediterráneos y mixtos con amplios prados donde pastar. Las preferencias por un tipo de bosque u otro viene dada por la cantidad de alimento que pueden conseguir a lo largo del año. Por contra, no se los encuentra en zonas montañosas sin arbolado, pues se manejan muy mal en la marcha sobre rocas desnudas.

El ciervo es un animal muy errante y no tiene encames que visite con asiduidad, sino que se acuesta en cualquier lugar que encuentra conveniente. Es un gran saltador y nadador y suele revolcarse en el cieno con la intención de quitarse parásitos. Sus habitos son, generalmente, crepusculares y nocturnos, de tal modo que, durante el día, se dedica a descansar a cubierto de sus enemigos. Normalmente gregario, constituye manadas de machos solos, por una parte, y hembras con cría, por otra. Los rebaños de ciervas son auténticos matriarcados dirigidos por una vieja hembra que establece una rígida jerarquía entre las demás. Es ésta la encargada de desplazar y detener al grupo y elegir los lugares de descanso y la comida de la manada.

Los servidos se mantienen con una dieta exclusivamente fitófaga, es decir, se alimentan de hierbas y gramíneas que toman pastando en los prados. Ramonean tallos tiernos, yemas de árboles jóvenes y cortezas. También comen hayucos y bellotas, castañas y moras y precisa descansos prolongados para realizar la rumia de los materiales herbáceos acumulados en su panza.


Atentos a...
Octubre es un mes muy peculiar. Durante septiembre, la mayor parte de los árboles han engordado sus frutos para que, en este mes, maduren y estén a disposición de todos los moradores de la naturaleza en su justo punto. Castañas, avellanas, nueces, hayucos y bellotas caen al suelo como un maná que proporcionará a los animales una buena capa de grasa para pasar sin sobresaltos el inminente invierno. Otras plantas también dan frutos: el serval de los cazadores, el madroño y el acebo se convertirán en excelente alimento para los meses invernales. Las setas empiezan a abundar: boletos, coprinus y champiñones se hallan por doquier.

Con esta oferta culinaria no es extraño que entren en la Península Ibérica oleadas de migradores invernales, como patos, garzas, palomas torcaces, zorzales y currucas. Pero, sobre todo, destaca la invernada del ansar común y de la grulla, que llegan en perfectas bandadas geométricas que se anuncian a trompetazos que resuenan en el cielo varios kilómetros antes de verlas.

Es octubre un mes de amoríos entre los grandes herbívoros que habitan el bosque. Comienzan los primeros escarceos de muflones, rebecos y cabras montesas y se hallan en pleno celo los gamos, inconfundibles por sus profundos y cortos ronquidos y, sobre todo, los ciervos, que dejan oír sus bramidos y el entrechocar de sus cuernas durante todos los días de este mes. Es tiempo de berrea.